Hojas para entregarle al paciente
Escritas para el paciente y no para el médico, con renglones en blanco para la dosis, la hora, la fecha del próximo examen y su teléfono. Una hoja genérica se bota; la hoja con los datos de ese paciente se pega en la nevera.
Se imprimen o se guardan en PDF desde el propio navegador, también desde el teléfono. No hay PDF suelto a propósito: un archivo que circula por WhatsApp envejece y sigue diciendo lo que la página ya corrigió.
Están escritas para Colombia, por decisión del autor: línea 123, «cuadro hemático», «obrar», «acetaminofén». Lo concreto es lo que se obedece. Y ninguna es un consentimiento ni una prescripción; lo dicen ellas mismas.