Receptores de adenosina A1 y A2A
Antagonista del receptor (no selectivo)
Antagonista competitivo no selectivo de los receptores de adenosina A1 y A2A. Al bloquear la acción sedante de la adenosina, aumenta de forma indirecta la liberación de dopamina, noradrenalina, acetilcolina y glutamato. El antagonismo A2A modula la señalización dopaminérgica D2.
~4–5 horas (más larga en el embarazo, la hepatopatía o con inhibidores del CYP1A2; más corta en fumadores)
Metabolizada sobre todo por el CYP1A2. La fluvoxamina (inhibidor potente del CYP1A2) eleva mucho sus niveles; el tabaco los reduce. Compite con la clozapina por el CYP1A2.
No actúa sobre los transportadores de monoaminas: su diana son los receptores de adenosina. Los efectos sobre la dopamina, la noradrenalina y demás son indirectos, por desinhibición.
Una taza de café aporta unos 80–100 mg. El umbral de efectos adversos (ansiedad, insomnio, taquicardia) sube con claridad por encima de ~400 mg/día.
Una taza de café ≈ 80–100 mg
Hasta ~400 mg/día se considera moderado en adultos sanos
Por encima de ~400 mg/día aumentan la ansiedad y el insomnio; dosis muy altas (>1 g) causan intoxicación
En el embarazo conviene limitar a ~200 mg/día. Retirar de forma gradual para evitar la cefalea de abstinencia.
No es un fármaco psiquiátrico de indicación, pero es clave por sus efectos y sus interacciones. En medicina, el citrato de cafeína trata la apnea del prematuro y se asocia a analgésicos.
Nerviosismo, insomnio, taquicardia, temblor, diuresis, molestias digestivas y ansiedad dosis-dependiente.
Intoxicación por cafeína (agitación, arritmias, convulsiones) con dosis muy altas; crisis de ansiedad o pánico en personas predispuestas; síndrome de abstinencia (cefalea, fatiga, irritabilidad).
Precaución en los trastornos de ansiedad, el insomnio, las arritmias y el embarazo (limitar la dosis).
Su relevancia psiquiátrica es doble y aparentemente contradictoria. Por un lado, la revisión de Nutrients (2025) resume que el consumo MODERADO de café y cafeína se asocia a mejor ánimo, alerta y cognición, y a menor riesgo de depresión, de enfermedad de Parkinson y de mortalidad, por mecanismos antioxidantes, antiinflamatorios y neuroprotectores (con aporte de los polifenoles del café, como el ácido clorogénico). Por otro, el metaanálisis de Lu et al. (2024) muestra que la cafeína AUMENTA el riesgo de ansiedad de forma dosis-dependiente (efecto global SMD 0,94; a dosis baja SMD 0,61; a dosis alta SMD 2,86), sobre todo por encima de 400 mg/día en personas sanas. La lectura conjunta es una curva en U: poca ayuda, mucha perjudica. Fuentes: Xiong C, et al. Nutrients 2025;17(3):372; Lu W, et al. Front Psychol 2024;15:1270246.
La fluvoxamina y otros inhibidores del CYP1A2 elevan sus niveles. Compite con la clozapina (puede aumentar sus concentraciones). Puede incrementar el aclaramiento del litio: vigilar los niveles al cambiar el consumo. El tabaco reduce su efecto.
En el embarazo, limitar a ~200 mg/día. Cuidado en pacientes con ansiedad, insomnio o en tratamiento con clozapina o litio. Retirada gradual.
La psicoactiva más consumida del mundo: antagonista de los receptores de adenosina (bloquea la señal de sueño). Efecto en curva en U: dosis moderadas mejoran el ánimo y la alerta; por encima de ~400 mg/día aumentan la ansiedad y el insomnio. Metabolismo por CYP1A2 (ojo con la fluvoxamina, la clozapina y el litio).
1¿Cuál es la diana principal de la cafeína?
Es un antagonista no selectivo de los receptores de adenosina; el resto de efectos sobre monoaminas es indirecto.
2¿Por qué la cafeína «despierta»?
La adenosina se acumula durante la vigilia y da sueño; al bloquear sus receptores, la cafeína silencia esa señal de cansancio.
3Según los estudios revisados, ¿cómo es la relación entre cafeína y ansiedad?
El metaanálisis de Lu 2024 halló un aumento dosis-dependiente del riesgo de ansiedad, marcado a dosis altas.
4¿Qué interacción farmacocinética conviene recordar?
Al depender del CYP1A2, sus niveles suben con la fluvoxamina y compite con la clozapina; el tabaco, en cambio, los reduce.
Todavía no hay perfil de afinidad para este fármaco.
No figura en las fuentes que utiliza este material (Siafis 2018 para los antagonistas D2; Owens 1997 para los ISRS). Preferimos dejar el hueco antes que mostrar un valor sin respaldo.
Material educativo. No reemplaza el criterio clínico ni la ficha técnica oficial del producto.