Saltar al contenido
Condición asociada al tratamiento

Ganancia de peso por psicofármacos

Se comporta como una enfermedad, con fisiopatología, ventana de intervención y desenlace duro, y es la primera causa de que un paciente abandone el tratamiento que lo tenía estable. Esta página va en el orden en que se maneja: prevenir, medir, estilo de vida, cambiar de molécula, y solo entonces añadir un fármaco.

Hoja para entregarle al paciente Una página en lenguaje llano, con espacio para anotar el peso de cada control. Se imprime o se guarda en PDF.

Por qué engordan: las hipótesis

Ninguna explica sola todo el fenómeno, y por eso se llaman hipótesis. Pero las cinco primeras convergen en lo mismo, que el fármaco actúa sobre los circuitos de apetito y saciedad y no sobre una báscula, y esa convergencia es lo que da sentido a la conducta clínica.

Los receptores: H1, α1 y 5-HT2C

Es la hipótesis con más respaldo convergente. Los antipsicóticos con afinidad alta y antagonismo en histamina H1, alfa-1 adrenérgico y 5-HT2C son los que más peso hacen ganar. El H1 y el 5-HT2C regulan saciedad en el hipotálamo; bloquearlos quita el freno. Encaja con el gradiente observado: olanzapina y clozapina, que son las más potentes en esas tres dianas, están arriba del todo; el haloperidol, que apenas las toca, está abajo.

Fuente: McIntyre 2024

La pista genética que apunta al mismo sitio

Las personas con esquizofrenia portadoras del alelo variante −759T del receptor 5-HT2C son menos susceptibles a ganar peso con antipsicóticos. Es el tipo de hallazgo que hace creíble un mecanismo: la variación en el gen de la diana modifica el efecto. Todavía no tiene utilidad clínica, porque no se pide en consulta, pero sostiene la hipótesis.

Fuente: McIntyre 2024

El apetito, y que se come de verdad

Buena parte del aumento es ingesta: estimulación del apetito por vía hipotalámica, más consumo calórico, más antojo por comida densa en energía. No es un efecto metabólico misterioso que ocurre a pesar de la dieta; en gran medida es hambre. Eso importa porque cambia la conversación con el paciente: en vez de «se le hinchó el cuerpo», «el medicamento le está dando hambre», que es algo sobre lo que sí se puede hacer algo.

Fuente: McIntyre 2024

Insulina, leptina y mitocondria

Hay una interacción documentada entre la señalización central de dopamina y la de insulina, y se han propuesto además efectos sobre la señalización de leptina, la hormona de la saciedad, y sobre la función mitocondrial. Estas vías explicarían por qué algunos pacientes desarrollan alteración de glucosa y de lípidos antes y en mayor medida de lo que su aumento de peso justificaría.

Fuente: McIntyre 2024 · Delacrétaz 2024

Los lípidos no esperan al peso

Se creyó durante años que la dislipidemia por psicofármacos era consecuencia del peso ganado. Los datos de la cohorte suiza apuntan a otra cosa: las alteraciones del perfil lipídico pueden aparecer muy pronto en el tratamiento, incluso antes que el aumento de peso, e iniciar por su cuenta un proceso cardiometabólico. Por eso el control de lípidos no se aplaza hasta ver si el paciente engorda.

Fuente: Delacrétaz 2024

Y en el litio, el mecanismo es otro

No comparte la vía de los antipsicóticos. Se le atribuyen la polidipsia con ingesta de bebidas azucaradas, que es evitable y casi nunca se pregunta, retención de sodio y agua, hipotiroidismo en algunos casos, y propiedades similares a la insulina que aumentan la captación de glucosa. El aumento total, según la revisión más reciente, es bastante menor de lo que se estimaba antes.

Fuente: McIntyre 2024

Quién engorda, y cuándo se decide

La regla que organiza todo lo demás

El aumento de las primeras semanas predice el de los meses siguientes. Quien gana peso pronto tras iniciar es quien más probablemente llegue al aumento clínicamente significativo: un aumento mayor del 5 % en el primer mes es el mejor predictor del aumento importante a largo plazo. Y en lípidos vale lo mismo con una cifra: un cambio del 5 % o más al mes predice un empeoramiento considerable a más largo plazo. Por eso la ventana que importa son las primeras 4 a 12 semanas, y por eso la báscula de la semana 4 vale más que la de la semana 52.

Fuente: McIntyre 2024 · Dayabandara 2017 · Delacrétaz 2024

Más riesgo de ganancia clínicamente significativa (≥ 7 %)

  • Ser joven y estar en fase temprana de la enfermedad.
  • No haber recibido antipsicóticos antes (naïve). Es el paciente al que más se le suele restar importancia y el que más riesgo tiene.
  • Peso bajo antes de empezar, contra la intuición. No aplica a todos los fármacos.
  • Haber ganado peso pronto tras el inicio.
  • La dosis influye poco o moderadamente según el fármaco, y la exposición prolongada suma: ninguna de las dos protege por ser baja o corta.

Fuente: McIntyre 2024

Y en el metaanálisis de perfiles, tres predictores más

  • Mayor peso basal predijo mayores aumentos de glucosa (p = 0,0015).
  • Sexo masculino, lo mismo (p = 0,0082).
  • Etnia no blanca se asoció a mayores aumentos de colesterol total (p = 0,040), un dato que importa en Colombia y que casi nunca se menciona.

Fuente: Pillinger 2020

1 · Prevenir: la molécula que se elige el primer día

La intervención más eficaz contra la ganancia de peso es no provocarla. El metaanálisis en red de 18 antipsicóticos deja un gradiente claro, y la diferencia entre los extremos, del haloperidol a la clozapina, es de más de 3 kg en seis semanas.

Perfil más benigno

Aripiprazol, brexpiprazol, cariprazina, lurasidona y ziprasidona. El haloperidol es el mejor de la red en peso e IMC, y es de primera generación, lo que rompe la simplificación de que los antiguos dan efectos motores y los nuevos, metabólicos. El haloperidol paga en otra moneda.

Peor perfil

Olanzapina y clozapina, con diferencia. La clozapina es la peor de la red en peso, colesterol total, triglicéridos y glucosa; la olanzapina, en IMC y LDL. Ojo, esto no es un argumento para no usar clozapina, que sigue siendo la única superior en esquizofrenia resistente, sino para vigilarla desde el primer día.

Cada ficha de fármaco tiene su tabla completa. Los siete desenlaces (peso, IMC, colesterol total, LDL, HDL, triglicéridos y glucosa), con su intervalo, en la capa «A fondo» de cada antipsicótico incluido en la red.

Dos redes distintas, dos cifras. Las fichas dan además el peso de Huhn 2019 (32 antipsicóticos, eficacia y tolerabilidad); aquí manda Pillinger 2020 (18 antipsicóticos, siete desenlaces metabólicos). Por eso la zotepina encabeza el peso en una red (+3,21 kg; la olanzapina y el sertindol la siguen de cerca) y la clozapina en la otra (+3,01 kg), y por eso el haloperidol aparece con +0,54 kg allí (el menor de los doce aumentos significativos; el rango completo empieza en −0,16 kg con la ziprasidona) y con −0,23 kg aquí. No es un error: son poblaciones, comparadores y modelos distintos. Las cifras salen de la tabla maestra del sitio, cotejadas contra las dos fuentes el 7-9-2026.

Fuente: Pillinger 2020

2 · Medir: lo que no se pesa no se maneja

El esquema de referencia procede del consenso ADA/APA de 2004 y lo recoge el artículo de Psychiatric Times de 2005: peso basal, semana 4, semana 8, semana 12, y después cada trimestre; glucemia en ayunas, lípidos y presión al inicio y a los 3 meses, y luego anualmente. La plantilla de abajo añade controles a los 6 y 12 meses, por encima de ese mínimo, porque el problema se decide en el primer año. Lo que convierte esto en algo útil es tener la casilla vacía delante en la consulta, más que la lista.

Fuente: Narasimhan 2005

Plantilla para copiar y pegar en la historia clínica

Control metabolico: paciente en psicofarmaco
Fármaco: ____________________  Dosis: __________  Inicio: __ / __ / ____

                        BASAL    SEM 4    SEM 8    SEM 12   MES 6    MES 9    MES 12
Fecha                   ______   ______   ______   ______   ______   ______   ______
Talla (m)               ______   --       --       --       --       --       --
Peso (kg)               ______   ______   ______   ______   ______   ______   ______
IMC (kg/m2)             ______   ______   ______   ______   ______   ______   ______
Cambio vs basal (%)     --       ______   ______   ______   ______   ______   ______
Cintura (cm)            ______   ______   ______   ______   ______   ______   ______
Presion arterial        ______   ______   ______   ______   ______   ______   ______
Glucemia ayunas         ______   --       --       ______   ______   --       ______
HbA1c                   ______   --       --       ______   --       --       ______
Colesterol total        ______   --       --       ______   ______   --       ______
LDL                     ______   --       --       ______   ______   --       ______
HDL                     ______   --       --       ______   ______   --       ______
Trigliceridos           ______   --       --       ______   ______   --       ______

IMC = peso (kg) / talla (m) al cuadrado.
Cambio % = (peso actual - peso basal) / peso basal x 100.

Umbrales de accion
  >= 5 % de aumento  -> intervenir: reforzar estilo de vida y evaluar cambio de molecula.
  >= 7 % de aumento  -> aumento clinicamente significativo. Decidir conducta y dejarla escrita.
  Aumento rapido en las primeras 4 semanas -> es el mejor predictor. No esperar al mes 3.
  Cambio de lipidos >= 5 % al mes -> predice empeoramiento posterior aunque el peso no haya subido.

Preguntar en cada control
  Hambre: ha aumentado?  Antojos nocturnos?  Bebidas azucaradas al dia: ____
  Actividad fisica: dias/semana ____   minutos/dia ____
  Tabaquismo: si / no      Apnea del sueno / ronquido: si / no

Conducta de hoy: ______________________________________________________

Texto plano a propósito: se pega igual en cualquier historia clínica, incluidas las que no aceptan formato. Las columnas quedan alineadas si la historia usa tipografía monoespaciada.

Los dos umbrales que hay que saber de memoria

≥ 5 %

Momento de intervenir: reforzar el estilo de vida y evaluar el cambio de molécula. O sea, hacer algo y no solo «vigilar».

≥ 7 %

Aumento clínicamente significativo, que es el umbral con el que se define el desenlace en los ensayos. Aquí la conducta se decide y se deja escrita.

Fuente: Narasimhan 2005 · McIntyre 2024

3 · Estilo de vida: funciona, y hay un ensayo que dice cuánto

El ensayo de referencia asignó al azar a 128 pacientes con primer episodio de esquizofrenia, de 18 a 45 años, en China, que habían ganado más del 10 % de su peso previo en el primer año de tratamiento, a cuatro ramas durante 12 semanas (metformina 750 mg/día). Los resultados se leen mejor así (los kilogramos se calculan a partir del IMC; el resumen publicado da IMC, cintura y HOMA):

RamaCambio de peso a 12 semanasIMC
Estilo de vida + metformina−4,7 kg (IC 95 % 3,4 a 5,7)−1,8 (1,3 a 2,3)
Metformina sola−3,2 kg (2,5 a 3,9)−1,2 (0,9 a 1,5)
Estilo de vida solo−1,4 kg (0,7 a 2,0)−0,5 (0,3 a 0,8)
Placebo+3,1 kg (2,4 a 3,8)+1,2 (0,9 a 1,5)

Lea la última fila antes que las otras tres. El grupo placebo siguió engordando 3,1 kg en tres meses. La trayectoria por defecto es hacia arriba, así que «mantener el peso» ya es un resultado, y comparar contra cero es comparar contra algo que no existe. También conviene notar lo incómodo: la metformina sola superó al estilo de vida solo. Eso no anula el consejo de estilo de vida, porque la combinación fue lo mejor de todo, pero impide venderlo como suficiente por sí mismo en este paciente.

Fuente: Wu 2008

Qué decir, en concreto

  • Bebidas azucaradas. Es lo primero y lo que más rinde, sobre todo con litio, donde la sed del tratamiento se apaga con gaseosa. Pregúntelo con número: «¿cuántos vasos al día?».
  • El hambre es del medicamento, no del carácter. Decirlo cambia la adherencia: el paciente deja de creer que le falta voluntad y empieza a tratarlo como un efecto que se maneja.
  • Actividad física con meta escrita, en días por semana y minutos por día, no «haga ejercicio». Lo que se cuenta se hace.
  • Involucrar a quien cocina en la casa. En consulta ambulatoria decide más la compra del mercado que la consejería.
  • Dejar de fumar hace ganar peso y aun así vale la pena, pero se planifica y no se improvisa, y con clozapina además sube el nivel del fármaco.
  • Remitir a un programa estructurado cuando exista. La intervención conductual estructurada tiene mejor evidencia que el consejo suelto en consulta.

Fuente: Dayabandara 2017 · Narasimhan 2005 · McIntyre 2024

4 · Cambiar de molécula, antes que añadir otra

Es el paso que más se salta y el que más rinde. Los estudios de cambio a ziprasidona y a aripiprazol muestran reducción de peso y de otros parámetros metabólicos, además de mejoría sintomática, y la magnitud de pérdida al cambiar supera con creces la de añadir un fármaco adyuvante.

  • Se hace con cambio cruzado gradual a lo largo de varias semanas, no de golpe: el riesgo que hay que respetar es la recaída.
  • Antes de cambiar, la pregunta honesta: ¿este paciente está estable gracias a esta molécula? En clozapina, casi siempre la respuesta cierra la puerta al cambio, y entonces el manejo es otro.
  • La combinación olanzapina + samidorfán se asocia a menos aumento de peso y de perímetro abdominal que la olanzapina sola, donde esté disponible.

Fuente: Narasimhan 2005 · Dayabandara 2017 · McIntyre 2024

5 · Y solo entonces, añadir un fármaco

El metaanálisis en red más reciente reunió 95 estudios y 39 intervenciones (N agrupada 5898, publicados entre 1965 y 2025). Frente a placebo, y en orden de magnitud:

IntervenciónCambio de pesoIC 95 %EstudiosCerteza
Semaglutida −10,98 kg −13,33 a −8,62 3 estudios moderada
Ramelteón −9,00 kg −17,78 a −0,22 1 estudio muy baja
Liraglutida −5,43 kg −8,54 a −2,33 2 estudios moderada
Nizatidina −4,46 kg −7,94 a −0,98 3 estudios muy baja
Topiramato −3,95 kg −5,89 a −2,02 5 estudios moderada
Metformina −3,86 kg −5,02 a −2,70 16 estudios moderada
Exenatida −2,97 kg −5,83 a −0,11 3 estudios moderada
Aripiprazol añadido −2,37 kg −4,09 a −0,64 6 estudios muy baja

Lea la columna de estudios junto a la de kilos, o la tabla engaña. La semaglutida encabeza con casi 11 kg, y descansa en 3 estudios. La metformina pierde 3,86 kg y descansa en 16. El ramelteón aparece segundo con un solo estudio y un intervalo que va de −17,78 a −0,22, o sea casi nada de información. El primer puesto de una tabla no es lo mismo que la opción mejor establecida.

Lo que el mismo metaanálisis obliga a matizar

  • En los estudios solo de olanzapina, ninguna intervención alcanzó significación. Es el fármaco que más peso hace ganar y es donde peor funciona todo lo demás. Otra razón para no llegar ahí.
  • En los estudios solo de clozapina, la semaglutida fue la más eficaz, seguida de metformina, omega-3 y aripiprazol.
  • Para pérdida de al menos el 5 % solo lo lograron la semaglutida (OR 210,00, con un intervalo de 3,97 a 11 116 y un solo estudio, una cifra que no significa nada) y la metformina, OR 10,39 (1,89 a 59,54) con 4 estudios.
  • La naltrexona-bupropión no logró pérdida significativa en esta red.
  • No hay estudios de fentermina-topiramato en esta población, por el temor a desencadenar recaída psicótica o maníaca. La ausencia de datos aquí es una decisión, no un olvido.
  • La heterogeneidad fue sustancial (τ 1,67 kg; I² 68,4 %) y hubo inconsistencia significativa en la red, sobre todo en la comparación metformina frente a placebo.

Fuente: Stogios 2026

Qué está verificado y qué no. Las cifras de la tabla (efecto, intervalo y número de estudios de semaglutida, liraglutida, topiramato, metformina y exenatida) y la conclusión de que solo semaglutida y metformina alcanzaron pérdida ≥ 5 % están en el resumen público del artículo. Los OR de pérdida ≥ 5 %, los subgrupos de olanzapina y clozapina, la ausencia de fentermina-topiramato y la heterogeneidad proceden del texto completo y están pendientes de cotejo por el autor.

Una advertencia sobre una de las fuentes. El artículo de Psychiatric Times que se cita en esta página por su esquema de monitorización es de 2005, y por eso menciona la sibutramina entre las opciones. La sibutramina se retiró del mercado mundial en 2010 por eventos cardiovasculares. Se conserva la cita por lo que sigue siendo útil y se marca lo que no.

Material docente con su fuente al lado de cada cifra, no una guía de práctica clínica ni una pauta. Las decisiones son del médico tratante, con su paciente delante.

Siguiente paso

Twenty Twenty-Five

Designed with WordPress